Escocia día 11: Castillo de Edimburgo y el callejón de Mary King

Último día de turismo en el país de los Highlanders, después de estar 11 días recorriendo Escocia hoy terminamos una de las vacaciones más estupendas de los últimos años.

Después del día 10 con el tour gratis por Edimburgo, hoy visitaremos el castillo de Edimburgo y el callejón de Mary King.


Castillo de Edimburgo
Castillo de Edimburgo
Castillo de Edimburgo
Tal como hicimos el día anterior, nos levantamos y nos fuimos a desayunar cerca de High street. Subimos por la Royal Mile y llegamos al lugar más visitado de Escocia: El Castillo de Edimburgo.
Había unas colas enormes para sacar las entradas, pero como llevábamos la Explorer Pass, pasamos gratis y además por una fila rápida, por lo que en 5 minutos estábamos dentro del castillo.
Tardamos unas 3 horas en recorrer todas las estancias del castillo. Para enterarnos mejor de todo, nos habíamos cogimos una audio-guía.
De todas las estancias, teníamos especial interés en ver las joyas de la corona, concretamente "la Piedra del Destino", "la Piedra de Scone"o "la Piedra de la Coronación". Por esos tres nombres se conoce a la piedra sobre la que se coronaron a todos los reyes Escoceses, y tras la unión de los reinos de Escocia e Inglaterra, también a los reyes Ingleses.
Esta piedra originaria de la abadía de Scone, fue sustraída por el rey Eduardo I de Inglaterra en el año 1296, y no fue devuelta de forma oficial a Escocia hasta el año 1996, justo 700 años después.
Pero el año 1996 no fue la primera vez que la piedra estuvo en Escocia en esos 700 años. El día de Navidad de 1950, 4 estudiantes Escoceses, bajaron a la bahía de Westminster en Londres y lograron robar la piedra a los Ingleses. En el robo se les partió en dos, a pesar de ello continuaron con su propósito y lograron llevar la piedra de nuevo a Escocia salvando los controles policiales.
Unos días después de estar en Escocia, debido al gran revuelo que se había montado, decidieron devolverla.
Otro de los atractivos del castillo, es el cañonazo de la 1 de la tarde. Todos los días del año a esa hora, disparan un cañón con el objetivo de comunicar a todos los habitantes de Edimburgo la hora exacta.
En los siglos pasados, esto servia para sincronizar los relojes de los capitanes de los barcos que estaban en la bahía, actualmente se conserva de forma simbólica.
Dentro del castillo hay una pequeña capilla en la que se pueden celebrar bodas. Sólo soldados pertenecientes a los Higlanders se pueden casar allí. Curiosamente, cuando finalizábamos nuestra visita coincidimos con una de estas bodas. El novio y algunos invitados iban vestidos con el típico kilt escoces.
Con la boda, terminamos la visita al castillo.
Al salir del castillo a la izquierda, nos llamó la atención una tienda de souveniers y decidimos pasar. Desde fuera parecía una pequeña tienda, pero una vez dentro, nos encontramos varias planta enterradas en el suelo, donde además de vender souvenirs, tienen maquinaria de telares y constantemente están haciendo telas Escocesas.
Continuamos bajando por la Royal Mail, eran ya las dos de la tarde y había que comer porque teníamos cerrado un tour por los callejones a las 16.30.
Para comer elegimos el mismo pub que el día anterior "The Royal McGregor", nos había gustado tanto que decidimos repetir. Esta vez fuí yo el que me cogí el Salmón Wellington, estaba espectacular. Estábamos cansados y con un poco de sed, por lo que acompañamos la comida con una buena pinta.


El callejón de Mary King (The Mary King's close)
El callejón de Mary King
El callejón de Mary King (The Mary King's close)
Para poneos en contesto, Edimburgo en la edad media era una ciudad construida sobre una colina y rodeada por una murralla. Como es obvio el castillo y el palacio estaban en lo más alto. El castillo con el palacio están unidos por la calle principal (la Royal Mile) y de esta salen a derecha e izquierda calles más pequeñas y con un gran desnivel que van colina abajo. Es decir, esta estructura se podría asemejar a una raspa de pez.
Las calles estrechas y cuesta abajo se les llaman callejones o closed en Inglés. Allí vivían las personas de menos poder adquisitivo, hacinadas en casa de un sólo cuarto, sin ventilación y en lugares poco salubres.
Además, llegó un momento que la ciudad no podía crecer más, porque las murallas impedían que se pudiera extender. En ese momento, se empezó a construir unas casas sobre otras, empeorando las condiciones de vida de las casas más bajas.
En ese inframundo era donde nos íbamos a meter.
El callejón de Mary King es el único subterraneo que se puede visitar. A lo largo de los siglos se fue construyendo en altura y actualmente este callejón está debajo de la ciudad. Uno de los edificios que tiene encima es el ayuntamiento.
Nada más llegar nos avisaron que si eramos claustrofóbicos nos recomendaba que no bajáramos. Tras esto comenzamos a descender escaleras hasta llegar al nivel donde vivía la gente en el siglo XIV. Ese fue el síglo de la peste negra, y cuando una familia se contagiaba, no podían salir de casa. Tenían que poner una bandera blanca en la ventana, indicando que tenían la peste. De esta forma las autoridades y los vecinos los identificaban y les llevaban comida.
La sensación abajo era un poco claustrofóbica y el aire estaba muy viciad. No quiero ni imaginar la vida en los años de la peste.
Durante nuestro recorrido pasamos por una casa que tenía instaladas cámaras de infrarojos. Según nos dijo la guía, allí se habían producido fenómenos paranormales y la cátedra de parapsicología de la Universidad de Edimburgo los estaba estudiando.
Agradecimos salir de ese submundo y volver a respirar aire del exterior. Fue una buena experiencia pero no estoy seguro si la repetiría.
En general en Escocia, el mundo de los espíritus, los fantasmas y las almas de los muertos son temas recurrentes.


Old Town de Edimburgo
Old Town de Edimburgo
Después de nuestra visita más esotérica, nos fuimos para la parte nueva de la ciudad, y estuvimos paseando por Princess St. Desde aquí hay unas vistas de la old town muy particulares. La primera vez que miramos, estaba un poco nublado y había una ligera bruma, esto daba a los edificios un aspecto fantasmagórico. Era la típica imagen de película de miedo, edificios de piedra, amontonados unos con otros y con un color marrón enmohecido.

Así terminamos nuestros 11 días por Escocia, con un poco de morriña, pero no de nuestra casa sino de no poder quedarnos unos días más.

Ver todas las fotos de: "Escocia día 11: Castillo de Edimburgo y el callejón de Mary King"

1 comentario:

Danos tu opinión de nuestro post. ¿Qué añadirías o qué quitarías?

Entradas relacionadas

Related Posts with Thumbnails